miércoles, 12 de marzo de 2014

Visita a Conservas Carretilla

Es curioso cómo una simple visita puede hacernos cambiar por completo la percepción que podamos tener de una marca.


Por descontado, en esta Embajada hemos sentido siempre predilección por las conserveras de tamaño reducido frente a las de caracter industrial. Pero nuestra visita diplomática a una de las principales fábricas de conservas de Navarra nos ha hecho replantearnos muchas cuestiones.

La conservera en cuestión es conocida en su propia localidad, Villafranca, como "la IAN", acrónimo de Industrias Alimentarias de Navarra, pero os sonará más si hablamos de su marca Carretilla. Siendo sinceros, hemos de reconocer que en la Embajada no les teníamos gran simpatía, por no apostar por el producto local, el de la zona, el navarro. Navarra ofrece producto de gran calidad, pero no es competitiva en precio, por lo que puede entenderse, desde la lógica de una gran empresa como ésta, que traigan los espárragos de Extremadura, Perú o China. Pero igualmente hemos de reconocer que el resto de argumentos contra Carretilla no eran más que meros prejuicios que fueron cayendo uno a uno.

Antes de nada, señalar que no nos dejaron sacar fotos, por lo que tendréis que recurrir a vuestra imaginación para recrear lo que vimos. Poneos la bata... poneos el gorro... y ¡entremos a la planta de precocinados!

La sensación principal, la que definiría nuestra visita, es la de limpieza inmaculada, rayando lo obsesivo, como si se tratase de un quirófano. En parte obligados por las estrictas normativas de la Comunidad Europea y en parte por sus propios estándares de calidad.

La verdad es que Sanidad e Industria no dejan mucho margen en la actualidad, y que la normativa es la misma para todos. Lo casero no tiene cabida legal en el mercado del siglo XXI y lo artesano lo tiene difícil. Puedes mantener ciertos procesos de manera artesanal (limpiar, pelar, cortar...) y no siempre con garantía de obtener mejores resultados, pero hay otros procesos que es absurdo no automatizarlos (llenado y cerrado de envases, esterilizado, etiquetado...) y destinar los recursos humanos a tareas de limpieza, calidad y control. O a investigación y desarrollo de nuevos productos y procesos, para dar con la receta perfecta y luego replicarla hasta el infinito. Porque si la automatización consigue algo es precisamente estandarizar el producto, que salga siempre con la misma calidad, sin margen para el error.

Otro prejuicio que eliminamos fue el relativo a los conservantes. Los grandes piratas de la industria nos han acostumbrado a productos poco sanos, con todo tipo de conservantes, colorantes y demás sustancias. Pero en Carretilla nos demostraron que esto no tiene por qué ser así. Han dado con un tipo de envase especial que consigue mantener el producto en una atmósfera controlada, sin oxígeno. Y eso les permite prescindir de conservantes y otros añadidos.

Y para que pudiésemos probar sus productos nos obsequiaron con una bolsa repleta de platos precocinados: Alubias estilo casero, Paella marinera, Guisantes con jamón y aceite de oliva, Macarrones boloñesa, Espárragos, Risotto de setas, Ensalada rústica, Ensaladilla rusa, Arroz basmati, Pimientos del piquillo rellenos de bacalao y gambas, Ternera a la jardinera, Pollo al ajillo con patatas asadas, Albóndigas estilo casero y Lasaña de atún.


Y una vez probados, nuestro veredicto es que son unos productos que podemos recomendar. Está claro que como en casa (o en nuestro caso como en la Embajada) no se come en ningún sitio, pero hay ocasiones en las que no es posible comer en casa o, por distintas circunstancias, no tenemos tiempo para cocinar. Para estas ocasiones los platos preparados por Carretilla son una magnífica alternativa, especialmente los primeros platos.

Quizá, se pueda criticar que el presupuesto económico se haya ajustado en exceso en estos platos, convirtiendo un Pollo al ajillo con patatas asadas en Patatas asadas con pollo al ajillo. Pero es lo que cabe esperar dentro del precio final, también ajustado, que nos toca pagar a los consumidores.

En resumen: un equivalente al menú del día de muchos restaurantes: comemos bien, sano y a buen precio, pero sin esperar grandes maravillas.

-------------------
¿Quieres estar al tanto de la actualidad y las recetas de la Embajada de la Huerta? Apúntate aquí para recibir gratis la actualidad diplomática de EmbajadadelaHuerta.com.
¡¡Y anímate a COMENTAR!! Recuerda que este blog se alimenta de tus COMENTARIOS.

Follow on Bloglovin

Google+

Compartir

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More